CAPÍTULO Da 5 Bloods: “El amor en la guerra” / Sobre el Film de Spike Lee

“Peleamos una guerra inmoral que no era nuestra por derechos que no teníamos.”

Esta semana publicamos el “Match” de las películas expuestas en Made In Cine durante la semana del 15 al 21 de Junio con el fin de elegir el filme destacado de cada semana. Los que participaron en nuestra encuesta tuvieron que escoger entre “México vs Usa” y “Canadá vs Finlandia” dando como ganador a México con su filme “Ya no estoy aquí” de Fernando Frías sobre el filme de Spike Lee.

En esta oportunidad y aunque respetamos en demasía la voz de nuestros seguidores, debemos recalcar y argumentar por qué el filme de Spike Lee es sobradamente más sofisticado y merecedor del título a mejor película. En cantidades desproporcionadas y barriendo incluso con los apegos e identidades para elegir una cinta por cercanía emocional o interés de semejanza.

Esto, en el intento de interpretar la decisión de ustedes por el filme mexicano y bajo la suposición de aceptar que hayan visto las dos películas. “Da 5 Bloods” no sólo es una impresionante cinta, sino que sin duda ha de ser un filme de gran protagonismo en festivales y de fuerte impacto en la próxima edición de la Academia Estadounidense. Por tanto, es importante controlar desde ya las emociones, para no terminar cagándola, y revisar con detenimiento el peliculón de Spike.

¿Alguien sabe sobre la guerra de Vietnam? ¿Tienen idea lo que fue o es la Guerra Fría? ¿Qué onda con la lucha y dualidad entre Capitalismo vs Comunismo? Pues bien, Spike Lee ha sido un director que no oculta su puño levantado, siempre firme, por su gente y la población negra. Con “Do The Right Thing” visibilizaba el racismo en las calles de New York. Con “El Infiltrado en el KKKlan” ya no sólo usaba un puño si no que hacía uso del otro para dar un gran bofeteada al odio racial.

Con “Da 5 Bloods” cruza la línea sin pavor ninguno, pero con total profesionalidad para hablar de un tema coyuntural, “Black Lives Matter” y lo que podría ser el agravamiento de la “Guerra Fría” entre dos potencias a través de un viejo conflicto doloroso, histórico y con muchos matices para revisar según, que quede muy claro, la película de Lee.

Bajo ese sentido, la cinta se enmarca en un viaje de 5 veteranos por desenterrar un dinero que dejaron olvidado cuando luchaban por los Estados Unidos frente a la unificación comunista de Vietnam.

El primer rasgo es sin duda el carácter global y sabiduría para abordar un tema tan sensible que afecta a cada país y por ende a cada individuo. El segundo, por la forma en que lo hace trayendo a su vez la memoria e historia de la guerra; y tercero, por como vuelve a reivindicar al pueblo negro en una aventura en la que ellos no han sido muy beneficiados.

Para sumarle, utiliza de manera irreprochable distintas técnicas en una manía de mestizaje cinematográfico muy motivador. De esta forma, hace uso de impresionante material de archivo emparejado con material filmado, que si seguimos el hilo está basado en elementos de ficción extravagantes y muy propicios del cine comercial, como de componentes que pueden pasar por reales con matices muy documentales.

Es decir, juega y de qué manera, entre la ficción y la realidad brindando un plano muy singular en el que el espectador es quien realmente debe hallar los significados. Pues es muy fácil confundirse por la objetividad con la que va y viene en el retrato de visiones de un hecho indignante. Y sigue jugando con distintos artilugios técnicos, de acción y aventura, para poder entretener a todo tipo de público.

En una parte del filme se dice “No dejemos que usen nuestra ira contra nosotros. La controlamos.”, es evidencia suficiente para ratificar la importancia de controlar las emociones a la hora de realizar juzgamientos y sobre todo de actuar. Más, y según la película, si se está en medio de una guerra o un conflicto. Y no importa si la emoción es ira, amor o afinidad identitaria o cultural.

Pues bien, la cita también es base suficiente para revelar uno de los temas principales del filme que llega a emparejarse armoniosamente con la frase titular – ¡Joya sin discusión! – y es lo espantoso, asqueroso e inmoral que existe en toda guerra donde incluso en ésta misma existe la estratificación, pues los que la crean y la hacen no son finalmente los que la enfrentan. Ni los que mueren.

Y es así como en cualquier país, los que se uniforman pasan a ser de cierta categoría donde su vida realmente no tiene valor (De importancia, no de valentía), y muchas veces se convierten en peones y verdugos por obligación propia, pues dudo que alguien se quiera de tal manera. Además, muestra como se convencen de ideales y fraternidades patrióticas para justificar su coraje a la hora de derramar la sangre de otros o la de ellos mismos.

Este es el caso de “Paul”, interpretado por Delroy Lindo, quien todavía mantiene cierta personalidad violenta, simpatiza con Trump y es fácil de verse seducido por la inoportuna rabia. Pero así como él, también están sus compañeros, entre ellos Otis, que en su regreso al país oriental decide reencontrarse con un antiguo amor asiático. Muestra de sobra de que en medio de la guerra, los destellos de amor existen, y pueden dar frutos más que inspiradores y sorprendentes.  

Por otro lado y para dejar de aburrirlos, esa nueva visita también revive viejas heridas y quizás conflictos aún existentes entre vietnamitas y afroamericanos. Expuestos nuevamente con estupenda sobriedad por parte de Spike, quien finalmente y según creemos, lo que busca con “Da 4 Bloods” es entregar una carta emotiva y una solicitud de perdón como representante de la voz afroamericana por las atrocidades cometidas en aquella invidente guerra.

Pues muestra, desde un lado, que el amor y la hermandad como personas de distintas culturas existe y siempre existirá y por otro lado, enfoca su demanda, no tanto como excusa, sino como verdadero sentimiento sobre las atrocidades de la guerra y la irracionalidad de una población (En este caso los afroamericanos que lucharon en Vietnam) que se armaron a favor de ciertos intereses sin tener ni haber conseguido sus derechos. Incluso hoy día.

Es posible que se nos hayan quedado detalles y más bondades cinematográficas por analizar, pues es filme cuenta con elementos que si revisamos con detenimiento son imposibles de creer. Y así, sin más, sólo podemos decir que es ¡Una sacudida audiovisual y un aliento siempre vivo con el pueblo negro!

POR DAVID PINO  

Cuatro veterinarios afroamericanos regresan a Vietnam 
en busca de los restos de su líder caído y la fortuna de oro 
que les ayudó a esconderse.

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