El cine LGBTQ toma relevancia en el escenario internacional

Son varias las películas que se destacan en la crítica y festivales.

Pic. “Moffie”

En 2018 Daniela Vega tuvo la oportunidad histórica de ser la primera persona trasgénero en ganar un Oscar con la película chilena de Sebastián Lelio “Una mujer fantástica”. En ese mismo año, se brindó un especial homenaje al romance queer del italiano Luca Guadagnino “Call me by your name” danto así una especial visibilidad que nunca antes se había dado.

Esa misma edición de la Academia, la película de Pedro Almodóvar “Dolor y Gloria” se convirtió en uno de los filmes más aclamados con varias nominaciones. A pesar de que esta año la carrera a los Oscars no tiene un presencia importante de cine queer, varios países enviaron producciones que no lograron a la nominación final.

Estas son las películas que vale la pena tener en cuenta en el panoráma actual e internacional:

“Two of Us” del director italiano Filippo Meneghetti que busca rectificar la discriminación que al parecer prevalece incluso en la industria. El filme francés que no logró los votos suficientes en los Oscars ganó el premio César.

Por otro lado, Agnieszka Holland dirigió la entrada de la República Checa “Charlatan”, una absorbente película biográfica del curandero checo perseguido por los comunistas Jan Mikolášek que es más interesante en su dramatización del rumoreado romance gay de Mikolášek con su asistente devoto.

“Tremors”, que desafía las realidades LGTB en Guatemala, cuenta la historia de un hombre de familia acomodado que vive en lucha constante en su comunidad cristiana evangélica cuando sale del armario tardíamente, dejando a su esposa por un hombre de clase baja.

Otra sacudida queer es la película “Funny Boy” del director canadiense Deepa Mehta que tenía grandes posibilidades en la carrera internacional pero fue descalificada por su proporción de diálogos en inglés.

El autodescubrimeinto queer “Moffie” es un drama conmovedor de Oliver Hermanus de Sudáfrica que recientemente tuvo nominación al BAFTA como mejor debut británico para el productor y coguionista Jack Sidey.

Desde Kenia dos películas emotivas lograron llegar a los titulares. Se trata de “Rafiki” del director keniano Wanuri Kahiu y “I Am Samuel” de Peter Murimi.

Vía Variety

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